
Cuando el termostato de la oficina se fija en una temperatura de 20°C, su equipo tiene que pagar las consecuencias, no solo con escalofríos. Los escritorios están fríos, los dedos se entumecen, la concentración disminuye y los resfriados invernales comienzan a afectar a todo el mundo. Un calentador de escritorio de infrarrojos aborda el problema de manera eficaz: calienta al individuo, no toda la habitación.
¿Qué hay detrás de este producto? Hemos diseñado este calentador de escritorio utilizando un elemento de infrarrojos de fibra de carbono. Se calienta rápidamente y proporciona un calor radiante uniforme. La potencia es ajustable, entre 400 y 800 W, lo suficiente para crear una zona de calor personal sin sobrecargar un enchufe estándar de 120 V.
El emisor, protegido por cuarzo, emite calor de onda media. Este calor penetra en la ropa y llega a la piel de manera más efectiva que el calor convectivo, por lo que se logra un comfort rápido. El dispositivo es de tamaño similar al de un portátil, está diseñado para ser estable y cuenta con protección contra vuelcos y un sistema de corte térmico, ya que la seguridad en el lugar de trabajo es importante.
¿Por qué funciona donde se necesita? El calor de infrarrojos calienta justo donde realmente importa: en el escritorio. Las personas sienten el calor en cuestión de segundos, lo que ayuda a mantener una postura correcta y relajada. Las manos calientes mejoran la circulación sanguínea y reducen la rigidez, por lo que los equipos no tienen que interrumpir su trabajo constantemente para calentarse.
Dado que el calor es dirigido, no se desperdicia energía en áreas innecesarias. También se evita el aire seco y reciclado que puede propagar gérmenes. Como resultado, hay menos interrupciones, menos resfriados invernales y un flujo de trabajo más constante.
¿Qué debemos tener en cuenta? Coloque el calentador sobre una superficie plana y resistente al calor, manteniéndolo a al menos 0,5 metros de distancia de papeles, monitores y paredes. Está diseñado para calentar al individuo, no toda la habitación, así que diríjalo hacia el torso y las manos.
Manténgalo seco y límpielo con un paño; nunca use limpiadores en los orificios de ventilación. Para obtener el mejor resultado, empiece con una temperatura baja o media y ajuste según sea necesario. No es necesario dejarlo encendido todo el tiempo para mantenerse cómodo.