
Nuestros tubos calefactores de cuarzo industrial están diseñados para ser instalados fácilmente y reemplazar al sistema de calefacción por infrarrojos en las líneas de moldeo por soplado. No se necesitan conexiones especiales ni complicaciones adicionales. Basta con que la línea vuelva a alcanzar la temperatura adecuada para que todo funcione normalmente.
Potencia, voltaje y tamaño: todo simplificado
Hemos ajustado estos tubos para que tengan una densidad de potencia óptima. Se obtienen 2500 W en una longitud de 300 mm, lo cual es exactamente la cantidad de calor necesaria para ablandar rápidamente los preformados de PET. En cuanto al voltaje de 400 V, es intencionado: permite obtener la potencia necesaria en distancias más largas, sin las pérdidas de voltaje que ocurren con voltajes más bajos. Además, esto evita que los cables dentro de la máquina se vuelvan demasiado grandes. El resultado es el perfil de calor deseado, sin necesidad de rediseñar toda la cámara de calefacción.
El corazón del tubo: cuarzo, física y detalles inteligentes
En su interior se encuentra vidrio de cuarzo de alta pureza: lo suficientemente resistente como para soportar ciclos rápidos de calentamiento y enfriamiento, además de ser excelente para transmitir energía infrarroja de onda corta. Añadimos un recubrimiento reflectante en uno de los lados para dirigir el calor hacia adelante, evitando así el desperdicio de energía y protegiendo las partes internas de la máquina.
Y los conectores, ya sean R7 o Sk15, no son aleatorios. Estos diseños de dos contactos garantizan una conexión sólida y resistente al calor, capaz de soportar las condiciones extremas de funcionamiento continuo. Son el estándar de la industria por una razón: funcionan bien y su instalación es sencilla.
En el lugar donde el tiempo es oro
El tiempo es dinero. Por eso, nuestros tubos están diseñados para adaptarse a las dimensiones mecánicas y eléctricas utilizadas por aproximadamente el 95% de los fabricantes mundiales. Así, puede almacenar nuestros tubos y simplemente reemplazar los que se dañen, sin tener que esperar a recibir piezas propietarias.
Sin embargo, hay un sacrificio que hacer: esa alta densidad de calor significa que el sistema de enfriamiento debe ser eficaz. Si el enfriamiento no puede mantenerse al día, el calor circundante acortará la vida útil del tubo. Pero cuando el sistema está equilibrado, se obtiene un calentador fiable y de alto rendimiento, lo que minimiza las reparaciones no planificadas.